IFLA. Directrices para crear un proyecto de unificación digital

"Las bibliotecas y los archivos de todo el mundo albergan colecciones y objetos individuales de gran importancia cultural para los pueblos de todo el mundo. Documentan la inextricable interconexión de la historia de la humanidad y muy a menudo ganan en significado y trascendencia si pueden asociarse con colecciones conservadas en otros lugares. Los avances tecnológicos de las últimas décadas permiten ahora reunir colecciones que dan acceso digital a los ciudadanos y a los investigadores dondequiera que se encuentren, uniendo un patrimonio cultural que, desde diversos puntos de vista, puede entenderse como perteneciente conjuntamente, desde el punto de vista histórico o intelectual, temático o estético. 

 

La IFLA y la UNESCO son conscientes del alarmante estado de conservación de gran parte del patrimonio documental y de la precariedad del acceso al mismo en diversas regiones del mundo, así como, del hecho de que el patrimonio documental constituye un soporte crucial para la constitución, la transmisión y la difusión de los conocimientos y memorias colectivas de los pueblos de todo el mundo... Las bibliotecas, muy conscientes de la fragilidad del patrimonio documental que custodian y de los riesgos de pérdida de las fuentes de información asociadas, son las primeras que han hecho de la conservación digital de este patrimonio un objetivo central. A partir de la década del 2000, se observa la aparición de proyectos de unificación digital, de carácter fundamentalmente nacional. Poco a poco, los proyectos se han ido diversificando y ampliando a la recopilación de fondos dispersos o relativos no sólo a una comunidad nacional, sino también a comunidades que comparten una lengua, una religión, una cultura o una historia (pasado colonial, guerra, alianzas y tratados, rutas comerciales, ...). A partir de 2010, las iniciativas empezaron a tener en cuenta la necesidad de valorizar estos conjuntos digitales, a través de la contextualización y la mediación que promueven la transmisión y la comprensión de este patrimonio documental para las generaciones futuras". (p.4-5).

 

"Estas directrices están dirigidas a cualquier persona que contemple o planifique un proyecto de unificación digital, en particular en una biblioteca, archivo u otra institución patrimonial. No se requiere ninguna experiencia particular en este tipo de iniciativas, ni conocimientos técnicos o recursos, sino que pretende ser una guía útil y una lista de comprobación para cualquiera que se dedique a la unificación digital." (p.6).